No podemos olvidar que actualmente estamos aplicando la norma 035 para evitar riesgos psicosociales y es cuidar la mente y estabilidad de nuestros colaboradores por ello; es importante hablar sobre el mobbing (acoso laboral) Esto se da con mas frecuencia de lo que puedes imaginar. De acuerdo a una entrevista realizada por la agencia de noticias Notimex a Fernando Calderón, Director de Mercadotecnia y Relaciones Públicas de la OCC Mundial, asegura que 4 de cada 10 personas han sufrido acoso laboral en sus centros de trabajo.
De acuerdo a una encuesta realizada por OCC Mundial:
- 51% de los profesionistas en México han sido víctimas de bullying laboral.
- 12.2% han sufrido de mobbing.
- 69.5% de los encuestados no conocía el término mobbing.
Tipos de acoso
De acuerdo con la Suprema Corte de Justicia de la Nación de México, el mobbing se clasifica en tres niveles:
- Horizontal: cuando se hace entre compañeros con la misma jerarquía en el trabajo.
- Vertical descendente: cuando alguien más alto de la jerarquía en el trabajo lo hace con alguien inferior de él/ella.
- Vertical ascendente: aunque es el menos común, sucede cuando alguien inferior en la jerarquía del trabajo se lo hace a alguien superior de él/ella.
Asimismo, los niveles se clasifican por la gravedad con que se llevan a cabo:
- Acoso leve: es de carácter verbal e incluye piropos, chistes sexuales, llamadas telefónicas, insinuaciones sexuales, etc.
- Acoso medio: es no verbal y sin contacto físico, como miradas insinuantes, muecas, cartas, etc.
- Acoso grave: es verbal y con contacto físico, como pellizcos, roses no deseados, besos y abrazos no deseados, asalto sexual, amenazas, etc.
Señales del mobbing
Existen señales muy obvias, como las palabras que hacen sentir a la víctima humillada o con temor, aquí más señales para detectarlas:
- Elevan la voz, gritan, con intención de intimidar.
- Inventan y difunden rumores, chismes y/o calumnias acerca de la víctima.
- Desvalorizan y minimizan el trabajo realizado.
- Carga de trabajo exagerada, suman más labores sin permitir terminar las anteriores, exigiendo el cumplimiento de todas al mismo tiempo y con gran calidad.
- Desvalorizan la capacidad del empleado, asignando tareas menores que humillan la preparación de la persona.
- Hay regaños, insultos y humillaciones en público (dentro del mismo equipo de trabajo).
- Ridiculizan a la víctima mediante actividades o comentarios.
- Amenazas verbales, con referencia a actividades propias del trabajo.
- Agresiones físicas y psicológicas.
- Insinuaciones y/o proposiciones sexuales.
4 claves para prevenir el mobbing
Haz fácil el proceso de denuncia: Para aplicar una política de tolerancia cero al acoso, es imprescindible que los empleados puedan comunicar un incidente de manera rápida y sin temor a represalias. En algunas empresas, por ejemplo, los trabajadores pueden realizar una denuncia vía telefónica a través de un psicólogo independiente. En otras, un miembro del área de Recursos Humanos se encarga de recibir personalmente a los trabajadores afectados y de dar seguimiento a su caso.
Informa a tu personal: No hace falta que sean largos días fuera de la oficina. Dedica una mañana, no menos de dos veces al año, para recordar a los empleados : los valores de la empresa, las reglas de un buen clima laboral, las conductas que serán castigadas y cuáles son los mecanismos de denuncia y apoyo. Por supuesto, la participación del dueño o máximo directivo de la empresa en este tipo de eventos resulta imprescindible.
Acciona: En estos casos, los hechos hablan mucho más que las palabras. Ante el menor incidente, investiga a fondo lo sucedido y aplica las medidas de castigo correspondientes. Será la única manera de decir a los empleados que hablas en serio. Como explican los expertos, es muy importante tener claridad sobre los hechos y hacer que el denunciante asuma plena responsabilidad sobre sus palabras. El peligro es que por conflictos internos se produzcan denuncias falsas y pueda cometerse una injusticia contra un trabajado.
Predica con el ejemplo: No importa cuál sea tu sexo, como dueño del negocio debes ser el primero en vivir y trabajar de acuerdo con los valores de la empresa. Trata a todo el mundo con respecto, no importa cuál sea su posición o importancia en la estructura. Establece una política salarial justa, basada en los méritos y resultados alcanzados. No hagas chistes o comentarios inapropiados, no promuevas una cultura machista y no dejes de tener en cuenta el talento o el trabajo de una mujer porque esté embarazada, o el de una persona por sus preferencias sexuales. Muéstrate abierto, inclusivo y respetuoso en cada decisión importante que tomes.